martes, 28 de enero de 2014

El Tema del Momento


¿Cómo cambiarlo?
¿A quién se le cambia?
¿Qué se cambia de él?
¿Por qué cambiarlo?...
¿Para qué?
¿Cuándo se cambia?
¿Por qué él debe cambiar?
¿Quién lo nota?
¿Quién no?...
¿Necesita un cambio?
¿Puedo solo dejarlo ir?
¿Me quiero deshacerse de él?
¿Le puedo ignorar?
¿Puedo pensarlo inexistente?...
¿Por qué lo llevo puesto?
¿Y si rasgo sus páginas?
¿O escribo sobre él?
¿Las rasgo y me las como?...

Tal vez muera

El Corazón y La Cometa


El recuerdo de la cometa y
su gran madeja de hilo
anudada en algunos puntos.

La he visto caer, la he rescatado, reparado, Y 
tantas veces,
la he hecho volar de nuevo.

Cada día
la madeja es más grande, y 
me ves aquí sentado
con la cometa entre mi torso.

Ey ven aquí, ¡ayúdame¡,
toma la madeja 
echa a correr pronto,
que hace buen viento.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Ahorcado


Siempre al borde del abismo, el amor…
donde cuelgo del cuello
esperando que alguien llegue,
que alguien corte la soga.

Caer sobre suaves colores,
jugar a dibujarte y amar…
o tal vez no haya nada y
me reviente contra el suelo gris.

Siempre al borde del abismo
esperando…
vivir lo que desde aquí veo
siempre al borde miro el cielo.

Jalan de la cuerda que se sacude y
entonces me pregunto si eres tú,
si son ellas, si es Dios, o simplemente se mueve
porque mi cuerpo convulsiona.

jueves, 19 de septiembre de 2013

El Mismo Trago


En un mar de vino
absurdo, somnoliento,
(doliente), mi cielo se
cerró a tu ocaso.

Océano hecho polvo en mi memoria,
último hachazo a mi tallo,
me derrumba,
me hizo miserable.

Ahora entiendo la muerte,
teñido su blanco en vino tinto,
aplastando serenamente mi sombra.



Desecho El Recuerdo


En un mar de vino 
absurdo pero inquietante,
mi cielo rojo y espeso 
se cerró a tu ocaso. 

Océano hecho polvo en
mi memoria, melancolía
que me derrumba 
haciéndome miserable. 

—¡Ahora entiendo la muerte!—
teñido su blanco en vino tinto,
obligándome  a olvidarte
aplastando serena-mente la sombra.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Desde la Claridad


Cada día
del poder que me inmuta;
sensación de lluvia,
estruendo enérgico en las gotas
que golpean el agua.

Cada día
que la rosa se tiña de rocío
y la fuente inunde el viento,
(en las manos) se
deslice aquel torrente.

Cada día
si pasa por la piel el sol,
si he aprendido a no mentirte,
aferrándome a una claridad difusa.

Cada día
(amando) cada día,
deseando la noche, locura.
Solo tener sexo y de-repente
aparecer un sol.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Agonía y El Cuerpo


Cuando empieza
se mantiene de agua, de
pan duro,
se extiende al estómago
rasgando desde dentro.

En un momento
su ser líbido se agita
—matándote—

Liberado en aquel orgasmo,
exprime lágrimas de
ojos que secos,
no podían llorar.

¡Tú!
tan indefenso,
expuesto a la duda, al
asombro de no
sentir más dolor.

Es ahí
cuando el alma también sufre.

sábado, 17 de agosto de 2013

En El Bote Roto


El violín, que desde el
vientre se ahoga;
y la melodía
desprovista de inmunidad
por el llanto del músico furioso.

Violín, violín chillando, 
mira el mar que divergente
azota los barcos encallados.
(Le esperan...);
la música desde su sexo, es
el hedor más tenue de
la misericordia.

Astillado, macerado,
casi destruido, con sus cuerdas
dobladas en el fin.
Fijan el lamento...

Violín, querido violín,
diluye las partituras 
en el mar helado, en las rocas

que te despedazan.