jueves, 19 de septiembre de 2013

Desecho El Recuerdo


En un mar de vino 
absurdo pero inquietante,
mi cielo rojo y espeso 
se cerró a tu ocaso. 

Océano hecho polvo en
mi memoria, melancolía
que me derrumba 
haciéndome miserable. 

—¡Ahora entiendo la muerte!—
teñido su blanco en vino tinto,
obligándome  a olvidarte
aplastando serena-mente la sombra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

te gusta?, escribe tu comentario y sigue este blog